Incendio de Guadalajara

Bono, vidi, vinci

José García Domínguez
Si somos lo que nos atrevemos a soñar, hoy Castilla-La Mancha es una realidad preñada de futuro porque un gran cumplidor de sueños se puso en marcha en 1983. “Miramos al cielo esperando un milagro: que este año la historia, por una vez, no se repita”. Nuestra Región, con un líder al frente, emprendió entonces una ardua marcha hacia un esperanzador futuro, abandonando el equipaje de un pasado sombrío. “Pero, como siempre, se repite”.
 
Bono, igual que el caminante de Antonio Machado, hizo camino al andar. “Te abandonan a tu suerte en zonas inaccesibles, sin comunicación”. Hizo Castilla-La Mancha, hizo castellano-manchegos. “Nos sentimos tratados como perros”. Consolidó la Región y la defendió con acierto, de manera realista, no iluminada. “Los más experimentados lo asumen con desesperación, con la de aquellos que ya no tienen fuerzas para luchar contra un sistema degradante”. Y siempre de forma inteligentemente pragmática, no voluntarista. Porque Bono ha hecho realidad un sueño contando con todos. Con Don Quijote y Sancho, con el cura y el barbero. “Es triste, pero asumes esas condiciones y esperas la mínima oportunidad para salir de esta espiral y que la Junta se busque la vida”. Con el ventero y el cabrero, con Dulcinea y la sobrina.
 
Los méritos por lo que se le reconoce acreedor a la distinción que hoy se le otorga son muchos, imposibles de sintetizar en el texto de un Decreto que ha de ser breve. “Turnos de veinticuatro horas en cada incendio, con un miserable bocadillo de salchichón perrero y una botella de agua por persona”. Pero en Castilla-La Mancha somos bien nacidos y, por tanto, agradecidos. “¿Y los medios materiales y su conservación? Madre, que me da la risa nerviosa. Ese es otro tema de película de miedo. Pero si hasta hay que sacar camiones sin frenos de los talleres…” Por eso, ahora, el Gobierno de la Región, recogiendo el sentir del conjunto de la población, al conceder la Medalla de Oro a José Bono, le dice, sencillamente, gracias.
 
“¡Raro es el incendio al que no llega algún medio porque se ha quedado por el camino!” En consecuencia, por todos esos méritos. “Porque todo el sistema es un desastre”. Previa deliberación del Consejo de Gobierno en su reunión del día cuatro de mayo de dos mil cuatro, y a propuesta de su Presidente,
 
Dispongo:
 
Artículo único
 
Se concede la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha a Don José Bono Martínez, en reconocimiento a su dilatado y prestigioso trabajo como Presidente de Castilla-La Mancha y por los servicios prestados a los intereses generales de esta tierra durante veintiún años.
 
Dado en Toledo, a 4 de mayo de 2004
 
José María Barreda Fontes
 
Nota del autor.
Tres de los firmantes de la carta redactada en 2003 que incluía los fragmentos entrecomillados fueron enterrados el domingo pasado en Guadalajara.
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