Elecciones sindicales

Bienvenido, mister SUP

José García Domínguez

No hace falta haber leído a Tayllerand –"lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible"– para intuir que algo muy raro se oculta tras ese remake de Bienvenido, mister Marshall que organizaron ayer ciertos sindicatos de la Policía. Porque tal vez Lord Churchill anduviese en lo cierto, y la democracia parlamentaria sea aquel régimen en que si suena el timbre a las cuatro de la madrugada, seguro que es el lechero. Pero si así fuera tendríamos que empezar a preguntarnos seriamente qué demonios debe ser lo nuestro. Pues, ¿cómo definir un orden institucional donde si el que llama a la puerta es el Sindicato Unificado de Policía, te aparece un liberado con 25.000 televisores extraplanos, de quince pulgadas y tecnología TFT, valorados en más de dos millones y medio de euros?

¿A qué tratado de derecho político acudir tras contemplar a los otros, los también modestos agentes de la Unión Federal de Policía, travestidos de Eva Perón regalando miles de jamones ibéricos y de reproductores digitales MP4 por todas las comisarías de España? ¿En qué legajo de La Política de Aristóteles buscar la inspiración para entender que los de más allá hayan emulado el milagro de los panes y los peces, sembrando de relojes de lujo las muñecas de 20.000 de sus iguales? ¿Cómo bautizar a un tal sistema? ¿Ínsula Barataria de Uri Heller? ¿Emiratos Unidos de Jauja? ¿República Bananera de la Alta Definición Extraplana? ¿País de Nunca Jamás y Siempre Igual? ¿Corruptonia?

En fin, sepan los que con tal de desfacer el entuerto sintieran la tentación de husmear en los arcanos escritos de esos hijos adoptivos de Papá Noel que tampoco ninguna respuesta hallarán. Y es que en la página web de, por ejemplo el SUP, se difunden exclusivamente las cogitaciones propias de una respetable corporación de caballeros conjurados en la defensa de la Ley y el Orden. Así, tras una selección de contenidos al azar, leemos: "En este espacio sólo encontrarás vacunas contra los perros rabiosos que vomitan a modo de espuma su basura contra el Sindicato Unificado de Policía".

"A estas alturas de la película, ya sabrás que hay una asociación que se dedica sólo al terrorismo sindical". "Charrones de la CEP, que se os ve el plumero, viajando a China, luciendo relojes de 4.500 euros, pillados in fraganti como machotes ibéricos en coches...". "El SUP se ha dejado jirones de su prestigio en la defensa de los policías afectados del caso Bono (...) y volveríamos a hacerlo". "Dicen que apoyamos a Garzón, Santano y Ramírez, y que atacamos a la COPE y El Mundo. Garzón es el juez que más daño ha causado a ETA. Santano y Ramírez son dos excelentes profesionales".

Eso sí, de Tayllerand, ni una palabra.
A continuación