Un anticipo del “Gobierno cuanto antes”

Guillermo Dupuy

Aunque ya he dedicado repetidos artículos a describir el desgobierno que cabe esperar de un Gobierno surgido de las elecciones del 26-J, este jueves la mayoría del Parlamento que va a constituir la oposición al nuevo Ejecutivo de Rajoy ha presentado el primer proyecto de ley que lo ilustra más claramente: se trata de una iniciativa destinada a subir las pensiones absolutamente irresponsable, dado nuestro quebrado sistema público de reparto, que ha sido presentada por los 178 diputados de PSOE, Podemos, ERC, PNV y el Grupo Mixto como un mero anticipo de lo que estaría por venir para tumbar la Ley de Educación, la Ley de Seguridad Ciudadana, la reforma laboral o la Ley de Estabilidad Presupuestaria en los ayuntamientos, que es el único ámbito de la Administración Pública en que dicha ley ha logrado imponer el tan necesario equilibrio presupuestario.

No le falta razón, ciertamente, a Íñigo Errejón cuando señala: "Esto que vemos aquí podría ser la foto de un Gobierno, y si no lo es, al menos va a ser la foto de una mayoría parlamentaria alternativa" que, ciertamente, "tiene fuerza suficiente para obligar al PP a desandar una parte del camino".

Naturalmente, esto –o un Gobierno indefinidamente en funciones de Rajoy– es a lo que todos nos deberíamos resignar si, como ocurría hasta hace escasas semanas, no se oteaba posibilidad alguna de que unas nuevas elecciones pudieran dar a PP y Ciudadanos una mayoría suficiente para gobernar. Sin embargo, tras la implosión del PSOE, todas las encuestas que se han venido publicando en este país otorgan a Rajoy y Rivera una holgada mayoría absoluta en el caso de que se celebraran elecciones dentro de un par de meses.

Naturalmente, se trata tan sólo de encuestas y de aquí a diciembre muchos nubarrones podrían dejar en papel mojado estos pronósticos, alguno de los cuales, en el colmo de la tentación, aseguran que Podemos seguiría estando por detrás de un PSOE destrozado. Mas, aun pudiendo convertirse en el cuento de la lechera para todos los que hemos soñado en que fuera Ciudadanos –y no el PSOE y lo que este partido tiene a su izquierda– el que viniera a forzar a Rajoy a desandar el mal camino andado, ¿qué podríamos perder corriendo el riesgo? ¿Unos pocos meses más de un Gobierno en funciones? ¿Tanta prisa hay por tener un Ejecutivo maniatado por un Legislativo de signo contrario?

No voy a repetir las razones por la que todos los partidos están interesados en que no se repitan en diciembre las elecciones. Lo único que puedo añadir es mi lamento por la inercia y la pereza intelectual de muchos comentaristas presos, al igual que el PP de Rajoy, de un argumentario a favor de un "Gobierno cuanto antes" que, ciertamente, tenía su razón de ser cuando la única alternativa a ello era un Gobierno en funciones por tiempo indefinido, pero que ya no se sustenta ante la posibilidad altamente probable que nos dan las encuestan de tener en diciembre un Gobierno que gobierne. El tiempo, en cualquier caso, dirá si este "Gobierno cuanto antes", que tan bien puede ser el descrito por Errejón, es o no algo peor que una pérdida de tiempo.

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