La autodestrucción del obstruccionismo

Guillermo Dupuy

Los resultados de las elecciones gallegas lo único que ilustran es lo fácil que lo tendría el PP para lograr la mayoría absoluta si se desembarazara de Rajoy. Ahora bien. Una cosa es que la victoria de Feijóo no le deba nada al PP nacional, y otra, muy distinta, que este partido desnortado, irreconocible y que tiene por líder a un lastre no pueda verse beneficiado, sin mérito alguno, de los pésimos resultados obtenidos por el PSOE en el País Vasco y Galicia. Las voces críticas con el obstruccionismo y con el no menos desastroso liderazgo de Pedro Sánchez en el PSOE ya se han destapado y hasta multiplicado, y el "plan" que este ha anunciado para desbancar a Rajoy y evitar unas terceras elecciones no se lo cree ni él. Sánchez no sólo no va a conseguir el apoyo externo del PNV y de los ex convergentes a un gobierno con Podemos, sino que, aun consiguiéndolo, tampoco lograría su investidura aun logrando también la abstención de ERC.

Lo único inteligente –en la medida en que este calificativo pueda ser compatible con el todavía secretario general del PSOE- ha sido la de convocar unas primarias para que los militantes decidan el liderazgo del partido y la posición que debe adoptar el PSOE ante un gobierno del PP que pronto llevará un año en funciones. No obstante, aunque esas primarias ratificasen el lacerante liderazgo de Pedro Sánchez y el obstruccionismo del PSOE, unas nuevas elecciones generales sólo podrían beneficiar al PP y dar alas a Podemos en su pretensión de desbancar a los socialistas al frente de la oposición.

El espejismo de que Rajoy podría alcanzar la presidencia del gobierno contra la negativa del PSOE pero con el apoyo del PNV sigue siendo, tras los comicios vascos, tan irreal como lo ha sido siempre. Pero el hartazgo que provocará la convocatoria de unas nuevas elecciones no va a penalizar a todos los partidos por igual. Es previsible que la abstención del 18D penalice de forma mucho más severa a los partidos de la oposición, y que el PP, aun sin tener un incremento relevante de votantes, sí lo tenga claramente de escaños.

Habrá que ver, con todo, si ese incremento de escaños obtenido por el PP es suficiente para que la abstención del PSOE no siga siendo, como lo sigue siendo ahora, determinante para la conformación de un nuevo gobierno. En cualquier caso, ya sean por los resultados de las primarias socialistas el próximo 23 de octubre, ya sean por los resultados de unas nuevas elecciones generales el 18 de diciembre, el obstruccionismo del PSOE tiene los días contados.

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