El mimado golpismo catalán

Guillermo Dupuy

Dice el principal titular de portada de El Mundo de este jueves que "Rajoy ofrece a la Generalidad negociar todo menos la consulta". La cuestión es que los golpistas catalanes no necesitan negociar nada con Rajoy para celebrar su nueva y no menos ilegal consulta secesionista del próximo mes de septiembre. Le basta con que este funesto Gobierno del PP les siga brindando impunidad y financiación con tal de evitarse el engorrosísimo deber de hacer cumplir la ley en Cataluña. Y a los hechos y a la pasada consulta del 9-N me remito.

La celebración de la ilegal consulta del 9-N no sólo no acarreó perjuicio alguno a la Administración regional en rebeldía, sino que la hizo privilegiada destinataria de Fondos de Liquidez Autonómica. A diferencia de lo que hubiera ocurrido en cualquier otro país civilizado ante tamaño desafío al Estado de Derecho, aquí ni la Administración autonómica ha sido suspendida ni ninguno de sus sediciosos mandatarios han sido encarcelados.

¿Por qué han de abandonar los nacionalistas catalanes su desafío al Estado si desde que lo han iniciado no han obtenido más que beneficios y ofertas, que incluyen incluso una reforma constitucional para tratar vanamente de contentarles?

Al editorialista de El Mundo aún le podrá parecer a estas alturas que lo más surrealista del proyecto independentista de la Generalidad sea la pretensión de ejecutarlo, pese a la grave situación económica que arrastra la Administracion catalana y recurriendo a los mecanismos de ayuda del Estado. Pero eso dejó de ser surrealista en 2012 para pasar a ser la realidad misma de lo que ha sido el proceso secesionista catalán desde entonces.

Cosas distinta es que haya quienes, con tal ocultar la decisiva responsabilidad de este funesto Gobierno de Rajoy en todo ello, finjan enterarse ahora.

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