Por qué el oro y la plata seguirán subiendo de precio

Gabriel Ruiz Ramírez

Querido lector, hasta ahora, hemos hablado de cómo el oro puede servir perfectamente para cumplimentar las exiguas pensiones que, si todo sigue como va o incluso empeora, cobraremos en el futuro. Hemos hablado de quién manipula los precios del oro. También hemos comentado, en mi opinión y en el de muchos especialistas y economistas, el papel que han jugado los bancos centrales en que cada día seamos un poco más pobres debido a las políticas monetarias equivocadas. Finalmente, el artículo anterior a este, puso sobre la mesa el papel importantísimo que está jugando y jugará China en el mercado del Oro y por ello también en el mercado monetario.

Hoy daremos algunas pistas a las personas interesadas en dar solidez a su patrimonio de por qué los precios, tanto del Oro como de la Plata (físicos), harán antes que después que el precio suba. Vamos a ello.

En primer lugar, habitualmente escuchamos a los especialistas del mercado financiero hacer análisis por fundamentales de lo que ellos llaman "mercado", cosa con la que estoy totalmente en desacuerdo ya que en un mercado siempre se compra y vende algo. En el mercado financiero del oro no existe ninguna transacción real excepto "el juego" de cambiar de mano, o mejor dicho de cuenta, un "apunte".

Para los especialistas del mercado de los metales físicos, los fundamentales verdaderos son los siguientes: qué ocurre en el sector de producción, es decir, en sector minero a nivel mundial; qué sucede con la verdadera demanda de metales físicos en el verdadero "mercado" donde el metal se compra y se entrega.

Sobre la primera pregunta, el actual precio de la onza de Oro o Plata físicos está por debajo del coste de extracción y producción. Esto es insostenible en el tiempo. Ninguna compañía minera va a mantener esto en el tiempo perdiendo dinero, por lo que llevamos tiempo viendo el cierre de explotaciones mineras, sobre todo por parte de compañías canadienses y británicas.

Pongamos como ejemplo el sector de la plata. Actualmente, tan solo el 25% de la plata que llega al mercado procede de las minas de argénteas. El resto de la producción mundial se obtiene como subproducto en la extracción de otros metales. Es el único metal importante del planeta del que la mayoría del suministro llega como un subproducto de otros metales.

Nunca antes había sucedido algo así. Durante los últimos 4.000 años siempre hemos tenido el suministro necesario de plata procedente de sus minas. Es solo que, en los últimos 30 años, debido a la especulación sobre el precio de la plata llevada a cabo por los bancos de inversión y los bancos centrales, nos hemos vuelto dependientes del metal precioso extraído como subproducto.

El mercado de la plata ha estado en un déficit de suministro permanente debido a la fuerte demanda y la escasa oferta durante los últimos 30 años. ¿Por qué no ha faltado suministro hasta ahora? Porque la plata, siendo un metal precioso, fue acumulado por la humanidad durante los últimos 4.000 años, pero estas reservas están casi agotadas.

La plata es un metal que además de ser precioso y usarse para fabricar lingotes y monedas con destino a la inversión, es uno de los metales con más usos industriales. Una anécdota por llamarlo de alguna manera a este respecto: Cada misil Tomahawk norteamericano contiene entre circuitería y cableado 15 Kg de plata. Cuando estos misiles explotan, la plata que contiene, a diferencia del Oro se desintegra. ¿Seguimos?

¿Qué ocurrirá cuando las reservas acumuladas se terminen, y van camino de ello? Entonces no será difícil ver la onza de plata superando los 100 dólares o más. Algunos especialistas opinan que para poder poner en marcha de nuevo la industria minera a este respecto, con todos los costes que ello conlleva y recuperar las reservas hasta ahora consumidas, podría llegar a verse la plata en 1.000 dólares la onza. Ojo que la plata también es finita al igual que el oro y las reservas en el subsuelo se agotarán. Algunas fuentes opinan que pueden quedar en torno a 12.000 toneladas sobre la tierra.

Si esto es así con la plata, ¿que podría ocurrir con el oro? Será cuestión de análisis en el futuro. Mientras tanto y viendo como están las cosas, recuerde que lo que de verdad vale son las cosas.

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