La sátira

Zapatero, el del viento

Fray Josepho

Zapatero, señores,
es catedrático
en el controvertido
cambio climático.
Y su talento
es buñuelo crocante
lleno de viento.

Entendemos que el presi
nos empalague,
cuando suelta sus prédicas
en Copenhague.
Su pensamiento
no merece escribirse
más que en el viento.

Tiene musa Rodríguez
como poeta:
una musa verdosa
y ecolojeta.
¡Qué desaliento
que las gentes lo manden
a tomar viento!

Nos señala el camino
con esa brújula
de su cursi sintaxis,
lenta y esdrújula.
Por sus acentos
centenares de líderes
beben los vientos.

Con cadencias etéreas,
suaves y armónicas,
su discurso era música,
dicen las crónicas.
Sus llamamientos
en el orbe recorren
los cuatro vientos.

Y es mentira podrida
que allí en la Cumbre
consumieran los líderes
tanta legumbre.
Se lo desmiento:
sólo a uno de ellos
se le fue un viento.

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