La sátira

Zapatero con un bisturí

Fray Josepho

Hace pocos días, refiriéndose a la ilegalización de ANV y a la disolución de los ayuntamientos que preside el partido etarra, Zapatero dijo la siguiente frase: "Que el bisturí no roce el corazón del pluralismo". 

En fin, la frase, aparte de haber entrado ya en la muy nutrida antología de cursiladas zapatéticas, demuestra el estilo del personaje, que es capaz de escurrir el bulto de la manera que sea, con tal de mantener abiertas las puertas a la negociación con los terroristas.

Igual que echar cicuta en la cazuela,
igual que una piraña en un bidé,
igual que darle un arma a un chimpancé,
o que Pepiño escriba una novela.

Igual que un pederasta en una escuela,
un polvo con condón de macramé,
poner entre tachuelas a un bebé,
o abrir el gas y luego hacer candela.

Igual que el doctor Montes colocado
en medio de un hogar del jubilado,
o igual que darle un beso a un jabalí.

Igual que echarse un baile con un oso,
igual de aventurado y peligroso
es darle a Zapatero un bisturí.

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