Yo pierdo un huevo, pero España pierde más

Fray Josepho

El viernes pasado, Monsieur de Sans-Foy y yo apostamos sobre cuántos diputados iba a sacar el PP. Yo dije que 125 o más. Y me jugué un huevo. Así que lo he perdido. Tampoco pasa nada. De hecho, yo mismo voté en contra de mi huevo.

Perdí mi huevo izquierdo después del escrutinio,
por culpa de una apuesta contra Mesié Sanfuá.
En solo dos escaños fallé mi vaticinio.
Pues nada, me lo corto. Total, qué más me da.

Perdiendo mi testículo, tampoco pierdo tanto.
Los huevos son dos cosas que simplemente están.
Ahora tendré uno tan solo. Pues me aguanto.
Seré, según el DRAE, un clérigo ciclán.

Pero es que yo quería hablarles de elecciones.
Y de los resultados, que son… pues los que son.
Ante ellos, qué me importa la cifra de cojones.
Lo que hay es es un desastre para nuestra nación.

Y dicen ya los cursis que "se abre un tiempo nuevo".
Y dicen que "lo viejo se ha de quedar atrás".
Así que estoy contento, pues solo pierdo un huevo.
Recemos por España, que es la que pierde más.

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