La sátira

Soneto al magnate de la lengua viperina

Fray Josepho
(Que el lector perspicaz adivine quién es el protagonista de este soneto)
 
Tu lengua de serpiente y tu tonillo
te vienen de los fondos de reptiles
que, como tantos otros zascandiles,
comiste en los pesebres del Caudillo.
 
Cuando Franco palmó, te fue sencillo
pintarte democráticos perfiles
y, antes que los demás correveidiles,
servirle a don Jesús de monaguillo.
 
Vino el éxito luego, la ganancia,
la corrupción sociata, la arrogancia
y el pelotazo-plus del grupo PRISA.
 
Y, un día, tu patrón coge y te premia
comprándote un sillón en la Academia.
Y a mí, no sé por qué, me da la risa...
A continuación