Somos el PSC

Fray Josepho

El Partit dels Socialistes de Catalunya ha celebrado su XIII Congreso. En él, Miquel Iceta ha sido reelegido como líder. En su discurso, aparte de los chillidos en apoyo de Hillary Clinton, ha vuelto a proclamar que Cataluña es una nación.

Conviene recordar que el año pasado, con Iceta como candidato, el PSC sacaba los peores resultados de su historia en el Parlamento catalán. Aunque hay que reconocer que sus predecesores, de cuya línea Iceta no se ha apartado, también tienen mérito. Observen el declive del PSC en las elecciones autonómicas: en 1999 obtuvieron 54 escaños; en 2003 bajaron a 42; en 2006, a 37; en 2010, a 28; en 2012, a 20, y en 2015, a 16.

Teníamos votantes, teníamos escaños…
Cincuenta y cuatro. Muchos. Y el año dos mil tres
perdimos doce puestos. En solo cuatro años.
Aquel fue el primigenio de múltiples traspiés.

En dos mil seis quedamos en solo treinta y siete.
Perdimos otros cinco. La cosa fue a peor.
El PSC se iba, sin prisas, al garete.
Y entonces persistimos, error detrás de error.

Pasaron cuatro años. Perdimos otros cinco.
Veintiocho nos quedaban. Corría el dos mil diez.
Seguimos en las mismas, con cerrazón y ahínco,
con rumbo a la penuria, la ruina y la escasez.

Así, en el dos mil doce, seguimos la bajada.
De veintiocho a veinte. Desastre garrafal.
Y la consigna era que no pasaba nada.
En fin, que manteníamos muy alta la moral.

El año dos mil quince. Ya el líder era Iceta.
De veinte que teníamos, perdimos cuatro más.
Perdíamos votantes, perdimos la chaveta.
La honra la perdimos ya mucho tiempo atrás.

Iceta es un bailongo que tiene sobrepeso.
Que chilla cuando hay mitin. No sé muy bien por qué.
Que sale reelegido de nuevo en un Congreso.
Señoras y señores: esto es el PSC.

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