Si os agreden, la culpa es vuestra

Fray Josepho

El sábado los manifestantes de Rodea el Congreso insultaron, amenazaron y arrojaron botes de cerveza, mecheros y monedas a los diputados de Ciudadanos en la puerta de las Cortes. En cambio, aclamaron y ovacionaron a Pablo Iglesias, a Íñigo Errejón y a Gabriel Rufián.

¿Es necesario que pasen estas cosas? Obviamente, no. Aquí les explico cómo evitarlo.

Es cierto que os insultan, es cierto que os agreden.
Que os tildan de fascistas, y todo lo peor.
Sabemos que eso pasa. Son cosas que suceden.
La vida es dura, amigos. El mundo es muy traidor.

Yo sé qué os llaman putas. Que os gritan improperios.
Que escupen. Que os arrojan objetos sin parar.
Que os odian con el alma. Que os lanzan vituperios.
Que os dicen que si pueden os van a fusilar.

Yo sé que os pasan cosas. La realidad lo muestra.
Y os pasarán peores, acaso, por qué no.
Pero, queridos míos, la culpa toda es vuestra.
Votad lo mismo que ellos, y todo se acabó.

¿Por qué queréis, porfiados, llevarles la contraria?
¿Por qué no dais de mano? ¿Por qué no paráis ya?
¿Por qué, de forma libre, sincera y voluntaria,
no hacéis lo que ellos digan? Total, qué más os da.

A continuación