La sátira

¡Se fue Florentino!

Fray Josepho

(Y cuando más siniestro era el destino…
¡se fue Florentino!)

Aquel campeón
artístico y práctico,
antaño galáctico,
ahora es ramplón,
y está la afición
con gesto mohíno...
¡Se fue Florentino!

Allí en Chamartín
las yerbas se secan;
e incluso ya Beckham,
con lánguido esplín
musita: “A mí, plin”,
con rostro cansino...
¡Se fue Florentino!

De dar puntapiés
(sabiendo bien darlos),
a Roberto Carlos
ahora lo ves
con desinterés
y aspecto cetrino...
¡Se fue Florentino!

Hay un brasileño
llamado Robinho,
con cara de niño,
que vino risueño,
y tiene ya el ceño
huraño y corvino...
¡Se fue Florentino!

Igual que un sorbete
sabor tutti frutti,
tan gélido es Guti,
jugón de juguete.
Ni medio, ni ariete,
sino lechuguino...
¡Se fue Florentino!

Y el gran Zinedine
(o sea, Zidane)
pues ya no es tan gran,
ni tan figurín;
ahora está, en fin,
más bien mortecino...
¡Se fue Florentino!

El recio Ronaldo,
jugaba con frac;
mas ya no es un crack,
que sólo es un saldo.
Hagamos un caldo
con tanto tocino...
¡Se fue Florentino!

Llegó un italiano
(el último a bordo),
también harto gordo,
de nombre Cassano.
Su esfuerzo es en vano,
y escaso su tino...
¡Se fue Florentino!

Corriendo frenético
prosigue Raúl...
Si bien no es gandul,
resulta patético...
Y ahora, el Atlético
se cierne, dañino...
¡Se fue Florentino!

Y el gran adalid
que le echa criadillas
es Iker Casillas,
que aguanta la lid
y salva al Madrid
de un peor destino...
¡Se fue Florentino!

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