La sátira

Referéndums urgentes

Fray Josepho

Exijo un referéndum, de forma inaplazable,
para que en el gin-tonic no pueda echarse alpiste.
También un referéndum para el que el pueblo hable
y acuerde de una vez lo de si Dios existe.

Exijo un referéndum para prohibir los kleenex
y contra sus usuarios ejercer represalias.
También exijo otro para que, en calcetines,
no pueda un español calzarse las sandalias.

Exijo un referéndum para que, con presteza,
permitan en la calle que hagan top-less las chatis.
También que se haga otro para que la cerveza
la sirvan en los bares con una tapa gratis.

Exijo un referéndum, expresamente aposta,
para que se abaraten los precios del percebe.
Y otro para acordar si juega Diego Costa,
o si es mejor jugar con Cesc de falso 9.

Exijo un referéndum (¡que España hable, y punto!)
para que las semanas comiencen con el martes.
Y en fin, un referéndum para cualquier asunto
que a mí y a Cayo Lara nos salga de las partes.

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