La sátira

Pues está tan ricamente

Fray Josepho

¿Y cómo está ese político
tan campanudo y enfático,
que se compra tanto ático,
que tiene un rostro granítico,
un estilo jesuítico
y se jacta de creyente?

¡Pues está tan ricamente!

¿Y el de la usanza despótica
y la doblez prototípica?
¿Y el que es dueño de una hípica
y de una ambición neurótica?
¿Y el de la farsa patriótica
hipócrita y recurrente?

¡Pues está tan ricamente!

¿Y el fanfarrón patológico,
que a su parodia es idéntico?
¿Y el jejeante ejperpéntico?
¿Y el charlatán ideológico?
¿Y el campeón demagógico
del socialismo indecente?

¡Pues está tan ricamente!

¿Y el intrigante frenético
que de poder siempre es ávido?
¿Y el estafador impávido
que va de honrado y de ético?
¿Y el melenudo patético
que ha sido calvo evidente?

¡Pues está tan ricamente!

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