La sátira

¿Para quién son los insultos?

Fray Josepho

Espero que los sagaces lectores de Libertad Digital puedan adivinar en qué personaje estaba yo pensando al escribir estos tres ovillejos. Entre los acertantes se sorteará un excelente lote de últimos agujeros de cinturón.

¿Qué parece, así de pronto?
Tonto.

¿Qué vicio no le tolero?
Embustero.

¿Y qué otra culpa le añado?
Malvado.

Parece más que probado
que este personaje es,
de la cabeza a los pies,
tonto, embustero y malvado.

***

¿Como tildarlo, así, a bulto?
Estulto.

¿Qué apodo le va mejor?
Impostor.

¿Y qué agregarle por fin?
Ruin.

Talmente las de Caín
con este tipo pasamos,
y por eso lo llamamos
estulto, impostor y ruin.

***

¿Qué es, en un grado supremo?
Memo.

¿Cómo se muestra a diario?
Falsario.

¿Y tiene otra condición?
Cabrón.

Perdonen la incorrección,
pero si sale en la tele,
algo a gritarle me impele:
¡memo, falsario, cabrón!

A continuación