Once cosas muy difíciles y una imposible

Fray Josepho

Abrir con los testículos las latas de sardinas.
Chuparse uno a sí mismo los codos, con fruición.
Que crucen el Atlántico volando las gallinas.
Hacer que un cerdo ibérico nos cante una canción.

Comerse, con la concha, tres kilos de coquinas.
Corriendo de rodillas, ganar la maratón.
Montárselo en la cama con cuatro bilbaínas.
Romper con las axilas un muro de hormigón.

Soplar y al mismo tiempo sorber cualquier brebaje.
Hacerte en las amígdalas un piercing y un tatuaje.
Mover con la mirada dos metros un menhir.

Todo esto es muy difícil. Al menos a mi juicio.
Pero lo que resulta quimérico y ficticio
es que alguien de Podemos decida dimitir.

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