La sátira

Nuestro aniversario, Zapatero

Fray Josepho

Se acaba de cumplir el quinto aniversario de la investidura de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno, y yo debuté también como colaborador de Libertad Digital ese mismo día, o tal vez uno o dos más tarde. Por tanto, permítanme que hoy, además de usar a Zapatero como tema poético, excepcionalmente, me use a mí mismo.

Tú cumples cinco años –no muchos más, espero–
desde tu investidura, Rodríguez Zapatero.
Yo llevo cinco años –exactamente igual–
en este belicoso periódico virtual.

Tú estás porque los votos te dieron la victoria...
y por el 11-M, de trágica memoria.
Yo estoy, atentamente, siguiéndote detrás,
y casi se diría que estoy porque tú estás.

Tú, desde la Moncloa, sonríes y divagas,
y España se va hundiendo mientras que tú la cagas.
Yo río con mis versos, de forma ocasional,
y aunque me salgan malos, a España le da igual.

Tú mandas, maniobras, manejas, manipulas,
y para sumar votos, intrigas y calculas.
Yo mando en mis estrofas, maniobro con la rima,
y con un par de elogios, me sube la autoestima.

Tú cambias los ministros (ya llevas otra tanda)
para cuidar tu imagen y hacerte propaganda.
Yo cambio de objetivos: si a ti te toca hoy,
mañana es muy probable que escriba de Rajoy.

Tú eres mentiroso, falsario y embustero,
pero, eso sí, te llamas Rodríguez Zapatero.
Yo digo lo que pienso: la actualidad me inspira,
y el nombre, fray Josepho, es mi única mentira.

Tú tienes asesores que pasan de seiscientos,
con sus seiscientas nóminas y con sus complementos.
Yo escribo en mi portátil, consulto el diccionario,
y entre semana curro por mísero salario.

Tú tienes cada día –supongo que lo notas–
riéndote las gracias, doscientos mil pelotas.
Y yo, en mi casa, solo –las cosas son así–
me paso muchas horas riéndome de ti.

A continuación