La sátira

No me queda otro remedio

Fray Josepho

Los socialistas se van
(aunque no se han ido aun)
y darles cera (o betún)
me da penita, y no es plan.
Los de Mariano no están
todavía en el timón.
Qué mala pata, jolín.
No queda más solución
que atizarle a Urdangarín.

Afredo está hecho puré,
la Sinde se va a Moscú,
Pepiño no dice mu
y al pobre de ZP
tan infeliz se le ve
que ya me da hasta aprensión
meterle caña y, en fin,
que aprovecho la ocasión
y le endiño a Urdangarín.

Porque me sabe fatal
con ZP ser cruel.
Quiero ponerme en su piel,
que lo está pasando mal.
Así que he optado, al final,
(aunque el monarca Borbón
se nos coja un berrenchín)
por clavarle mi aguijón
al Iñaki Urdangarín.

Me es muy difícil, caray,
(con lo blando que yo soy)
vapulear a Rajoy,
que se encuentra en stand by.
¿Y he de callarme? ¡Nanay!
Siempre encuentro inspiración
cuando alguien trinca un botín.
Así que, sin compasión,
le zumbaré a Urdangarín.

¿Y Cristina, su mujer
(que sí lleva sangre azul)?
¿Es víctima de un gandul?
¿La hemos de compadecer?
Pues habrá que esclarecer
más a fondo la cuestión.
La cosa pinta muy ruin...
así que es mi obligación
sacudirle a Urdangarín.

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