La sátira

No dimitas

Fray Josepho

En febrero de 2006, en el programa de César Vidal, entonces en la COPE, recité unos versos en los que pedía la dimisión de Zapatero. Si me disculpan, voy a copiar aquí aquel poema, que me sirve de introducción para el de hoy:

Has cambalacheado el Estatuto
y aún juegas con él al escondite.
No puedes prorrogarte ni un minuto:
no sigas siendo frívolo y dimite.

Con déspotas, caudillos y tiranos
te montas un estúpido convite
de socios antinorteamericanos...
No seas más patético y dimite.

Has consentido infamias a Marruecos
y nuestro honor no se te da un ardite
para tus alianzas y embelecos...
No sigas siendo pánfilo y dimite.

Con una tregua, anhelas que la ETA
el triunfo electoral te facilite.
Como no hay tregua, pillas la rabieta...
No sigas siendo histérico y dimite.

Has hablado de paz y de esperanza...
para que la serpiente resucite.
Y la antiespaña crece y se afianza:
no sigas siendo pérfido y dimite.

No eres tú, sino España la que arriesga:
te nos jugaste a todos en tu envite,
pero tu expectativa se te "sesga",
no sigas siendo hipócrita y dimite.

Pero es que, en fin, te pegas a tu cargo
más que con Supergén o con Loctite.
No vas a hacerme caso y, sin embargo,
voy a seguir gritándote: ¡dimite!

Pues ya ven que, en efecto, Zapatero no me hizo ni caso y siguió ostentando su presidencia como si tal cosa. Me consuela que al menos yo le pedí la dimisión, cosa que Rajoy no parece inclinado a hacer, de momento. En cualquier caso, y puesto que aquella enérgica solicitud no fue atendida, he decidido, cuatro años más tarde, usar la "psicología inversa", a ver si así cuela.

Aunque hayas, por sectario, reavivado
los odios inciviles y cainitas
de nuestras cicatrices del pasado...
tú sigue en tu poltrona y no dimitas.

Aunque de tu sistema de enseñanza
cultura y disciplina estén proscritas
y ofrezcas a los jóvenes la holganza...
tú sigue con tu cargo y no dimitas.

Aunque hayas sobornado a sindicatos
y coman de tu mano –¡pitas, pitas...!–
los trepas más siniestros y zocatos...
tú sigue en la Moncloa y no dimitas.

Aunque hayas promovido la cizaña
y un Estatut de fobias tripartitas
con que romper la médula de España...
tú sigue tu mandato y no dimitas.

Aunque nos hayas frito con impuestos
y no se sepa ya lo que nos quitas
para tus demenciales presupuestos...
tú sigue, por favor, y no dimitas.

Aunque hayas, con la crisis, naufragado
a impulsos de talante y sonrisitas,
y el paro esté creciendo desbocado...
tú sigue sin moverte y no dimitas.

Y en fin, aunque revientes y contigo
reviente la nación en la que habitas,
no muestres tu flaqueza al enemigo...
¡Tú sigue, José Luis, y no dimitas!

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