La sátira

Los "defectos" de Pepiño Blanco

Fray Josepho
Cualquiera que lo capta es que lo “cata”;
su cara no es defecto, que es “de feto”;
su proceder no es recto porque es “reto”;
y jamás se retracta: “se retrata”.
 
Si ha levantado el acta, suena a “lata”;
nunca opina al respecto con “respeto”;
si dice “acepto” es agrio como “aceto”;
y cuando pacta, mete bien la “pata”.
 
Corrupto, por supuesto que es “corruto”,
y abrupto es su carácter (suena “a bruto”),
pues lo que objeta siempre es como “jeta”.
 
Un rapto se le pasa tras un “rato”;
su tacto lo conoce ya hasta el “Tato”,
y si conecta, en fin, pues es “con ETA”.
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