La sátira

Letrilla del Gobierno paritario (y 3)

Fray Josepho
Por sexos los clasifico
y allá cada cual se ubica:
chica, chico, chica, chico
chico, chica, chico, chica…
 
Es levantina su cuna
e hispalense su apellido,
tiene perfil reducido,
y poca gracia, o ninguna.
Pero, al menos, por fortuna,
mucho más alto no pica.
Chico, chica, chico, chica…
 
Claramente segundona
pero ni de lejos santa,
al docente solivianta
esta politimelona
que al aplicado arrincona
mientras promueve al borrico.
Chica, chico, chica, chico…
 
Si así lo logró Belloch
–ministro tras ser juez progre–,
¿qué hay de raro en que lo logre
este, que es también ad hoc?
Todo juez progre en stock
o es ministro o prevarica.
Chico, chica, chico, chica…
 
Tanta desmaña diversa
precisa quien la organice.
Y para ello está la vice,
que suele ser viceversa.
Ya ni el botox pone tersa
la ajada piel de su hocico.
Chica, chico, chica, chico…
 
Sin duda el superestar
de tantos astros celestes
es el ministro de testes
que lleva lo militar.
Le subyuga figurar
y en relojes no es roñica.
Chico, chica, chico, chica…
 
Como ha de haber quien comande
esta grotesca comparsa,
he aquí un forofo del Barça
de ojitos de azúcar cande,
que, aunque pretende ser grande,
es – y aquí lo significo–
chico, chico, chico, chico…
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