La sátira

La transparencia de Rajoy

Fray Josepho

El domingo, Mariano Rajoy compareció ante la prensa, minutos antes de coger el avión hacia Polonia para asistir al partido España-Italia. Vino a repetir lo que ya había dicho el sábado Luis de Guindos, pero con un despliegue eufemístico mucho más florido. Por ejemplo, dijo que el rescate no es sino "la apertura de una línea de crédito". Además, para dejar claro que, según él, Europa no nos impone contrapartidas, aseguró, en perfecto politiqués, que "no habrá condicionalidad macroeconómica".

Por último, ante la pregunta de si le parecía que el momento era el adecuado para irse a ver un partido, respondió eso que tan bien remeda el Grupo Risa: "Si voy al partido, mal, porque voy; si no voy, también mal, porque no voy".

Por cierto, de lo que no habló es de emprender acciones legales contra los responsables de la situación en que estamos.

Intervención no ha habido, qué patraña.
Ni rescate. ¡Por Dios, qué disparate!
Ha habido simplemente... ¡Gooooool de España!
¡Qué golazo de Cesc! ¡Qué buen remate!

La cifra es alta, sí, mas no astronómica,
y no tendrá —decirlo me sonroja—
condicionalidad macroeconómica...
¡Pero hoy no está jugando bien La Roja!

El episodio, entonces, no es inédito,
y la ayuda (que no nos viene impuesta)
es abrir una línea de crédito...
¡Qué jugada más rápida de Iniesta!

Total, que el chiringuito queda a salvo.
E insisto: lo que ha habido no es rescate.
Pregúntenle al ministro: a aquel, al calvo.
Ya se acabó el partido, con empate.

¿El déficit subir? En absoluto.
¡Háganme caso a mí, que soy quien manda!
Y a ver si le sacamos mejor fruto
al partido del jueves contra Irlanda.

A continuación