La sátira

Hallazgo de un clérigo catalán

Fray Josepho

Se llaman versos "de arte menor" los de ocho sílabas o menos, y "de arte mayor", lógicamente, los de nueve o más. Hago esta precisión porque voy a tratar hoy del verso de arte menor más utilizado, tras el octosílabo, en la poesía española: el hexasílabo.

Es un metro que aparece desde la Edad Media tanto en composiciones cultas como populares, solo o combinado con otros versos. Y en ninguna época de nuestra literatura se ha dejado de usar. Por supuesto, también tiene sus variantes, que en un verso tan corto no pueden ser muchas. Son dos: hexasílabo trocaico (con acentos en sílabas impares) y hexasílabo dactílico (acentos en 2ª y 5ª). Existen poemas, sobre todo cultos, en que se usa solo una de las variedades, aunque lo normal es que aparezcan mezcladas. Veamos un ejemplo de hexasílabos trocaicos:

Quema mi bandera
pítame y disfruta,
dime que me muera
llámame hijoputa.

Muéstrame rencor
hasta decir basta.
Pero, por favor,
no me saques pasta.

He de confesar que uno de los hexasílabos anteriores no es puramente trocaico. Ejerciten su oído a ver si dan con él. Ya saben que los versos no son para lectura silenciosa: hay que "hacerlos sonar" en voz alta, para sentir su ritmo.

Pero no solo el castellano usa el hexasílabo. También en las otras lenguas peninsulares se encuentra este metro. Sin ir más lejos, en la literatura catalana son abundantísimos los ejemplos. Y precisamente voy a traer aquí, en primicia para los lectores de LD, los hexasílabos de un poeta catalán hasta hoy desconocido. No quiero ser muy explícito sobre las circunstancias en que, desde un viejo monasterio ampurdanés (cuyo nombre omito para ahorrarme problemas con la Direcció General de Patrimoni de la Generalitat), se me ha hecho llegar un cartapacio con los versos de alguien que sin duda va a ser reconocido muy pronto como uno de los grandes poetas de la Renaixença: mossèn Josep d’Escarni. Disculpen que no les dé más detalles de él, pues estoy preparando la edición bilingüe de sus poemas, que próximamente se publicará, acompañada de una biografía y un estudio crítico. Créanme que no es un atrevimiento mío anunciar que los versos de mossén Josep revolucionarán los estudios filológicos catalanes.

He aquí, en su versión original, dos octavillas en hexasílabos dactílicos del hasta hoy desconocido poeta.

El dia comença:
serà la Diada.
La festa m'agrada
(van Mas i Pujol).
I per Catalunya,
mostrant les senyeres,
cremem les banderes
del poble espanyol.

Cridar com els boixos,
ofendre als feixistes
i ser extremistes
amb tota la gent.
Així som nosaltres,
nació més que lliure,
que sempre vol viure
del seu tres per cent.

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