La sátira

Esperanza incluso para Castro

Fray Josepho

Se va marchando Castro lentamente,
se está muriendo a chorros el tirano,
se acaba el dictador, se va el anciano
que ha esclavizado a Cuba y a su gente.

Se está apagando el déspota indecente,
el robolucionario veterano,
el sanguinario autócrata antillano,
el bárbaro verdugo prepotente.

Va a inaugurarse en Cuba ya el futuro;
no volverá el Caribe a ser un muro
y se abrirán por fin los horizontes.

Y, en esta expectación de la agonía,
doña Esperanza un médico le envía.
Qué pena que no ha sido el doctor Montes.

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