La sátira

Enchufes, prebendas, cargos, etc.

Fray Josepho

Desde la época felipista, los progres hispanos se caracterizan por su habilidad para lo que llamaba Jaime Campmany la "mamandurria", esto es: el trinque del presupuesto. Citaré los recientes casos de los 644 asesores de Zapatero, de los enchufados del PSOE en las diputaciones andaluzas, de los sueldazos del Ministerio de Igualdad... Pero son innumerables: en ayuntamientos, en comunidades autónomas, en mancomunidades, en consejos asesores, en gabinetes, en cajas de ahorros, en empresas públicas, en "observatorios" y en cientos de organismos, cuya única función, a menudo, es proporcionarles un sueldo a los amiguetes y crear una red de estómagos agradecidos. Ciertamente también la derecha —y por supuesto los nacionalistas— tiran del erario para meter a los suyos, pero el caso de los sociatas, y de los progres en general, es significativo y, como se dice ahora, "emblemático".

En fin, un asunto que normalmente es irritante y desazonador, ahora, en plena crisis, se convierte en intolerable.

¿Qué hace que el progre no bufe?
Enchufe.

¿Qué robustece su hacienda?
Prebenda.

¿Y qué lo sume en letargo?
Cargo.

El rojo más insurrecto
se amansará, sin embargo,
con un remedio perfecto:
enchufe, prebenda o cargo.

* * *

¿Qué es lo que el progre procura?
Sinecura.

¿Qué acepta sin reconcomio?
Momio.

¿Y qué toma bajo manga?
Ganga.

Mientras la crisis aprieta
se echa el progre querindanga,
y recibe, por la jeta,
sinecura, momio y ganga.

* * *

¿Qué le hace al progre ilusión?
Subvención.

¿Qué maneja, con orgullo?
Chanchullo.

¿Y qué su fortuna eleva?
Breva.

El utopismo del progre,
que en nuestro tiempo se lleva,
se supedita a que logre
subvención, chanchullo y breva.

* * *

¿Qué hace que el progre sonría?
Canonjía.

¿Qué lo estimula a que trague?
Enjuague.

¿Y qué va más con su rollo?
Chollo.

Del progresismo de España
el indudable meollo
es cómo siempre rebaña
canonjía, enjuague y chollo.

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