La sátira

El rey apocopado

Fray Josepho

Estimados lectores, yo no dudo
del mérito del rey en los ochenta.
La ETA más fanática y violenta.
Tejero en el Congreso. Peliagudo.

Su firme proceder sirvió de escudo
(en la versión usual que se nos cuenta)
a nuestra democracia turbulenta.
Un rey, aquel de entonces, cojonudo.

Pero han pasado décadas, albertos,
corinnas, maniobras, desaciertos,
urdangarines, trolas, mal ambiente...

Y entre caídas, líos y elefantes,
el hombre cojonudo que era antes
se está quedando en cojo solamente.

A continuación