La sátira

El orgasmo

Fray Josepho

Ese orgasmo social y democrático,
ese rojizo éxtasis frenético,
ese gustirrinín casi soviético
y ese deleite crespo y emblemático.

Ese "que voy" convulso y melismático,
ese sismo vibrante y apoplético,
ese babeo parvamente estético
y ese arreón impúdico y prostático.

Ese espasmo no sé si sodomítico,
ese temblor carnal pero político,
que acaba en un pispás (o en un paspís).

Ese furor sensual y apoteótico,
tan gubernamental como patriótico,
te lo provoca el macho José Luis.

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