La sátira

El culo sobre la mesa

Fray Josepho

Lo más llamativo del discurso de Navidad de Su Majestad el Rey fue la colocación. Habló con el trasero apoyado en la mesa de su despacho. Una posturita más propia de profesores progres que de reyes. El signo de los tiempos.

No en trono, ni en sillón: sobre la mesa
su culo aposentó la Monarquía.
Y comenzó a largar de economía,
que es lo que mayormente le interesa.

El paro, madre mía, que no cesa.
La crisis, que no cesa, madre mía.
Que no nos deprimamos. Alegría.
Que a él nuestro dolor también le pesa.

Que no nos obcequemos en la crítica.
Que es hora de Grandeza, de Política
y de dejar hacer a este Gobierno.

Habló ocho minutitos (yo calculo).
Y luego sonó el himno, movió el culo...
y fue a cenar angulas con su yerno.

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