El belén del Vaticano

Fray Josepho

–¿Que cómo es?... (¡Padre Nuestro!).
–¡Siniestro!

–¿Qué efecto deja, al instante?
–¡Inquietante!

–Y, en suma, ¿cómo lo veo?
–¡Feo!

Lo diré, sin más rodeo:
el belén del Vaticano
(para gozo del ateo)
es atroz, anticristiano,
siniestro, inquietante y feo.

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