Dócil a su amo, el Fraudillo

Fray Josepho

—¿Qué experto es ese al que ves?
—¡Ese es!

—¿Cómo se viene llamando?
—¡Fernando!

—¿Y qué más, por precisión?
—¡Simón!

Me genera confusión,
me arma un embrollo, me lía.
Si un día da una instrucción,
da la opuesta al otro día...
¡Ese es Fernando Simón!

***

—¿Se muestra dócil o indócil?
—¡Dócil!

—¿Y sirve como mucamo?
—¡A su amo!

—¿Y es su amo de horca y cuchillo?
—¡El Fraudillo!

Médico de baratillo
y experto en obedecer,
el tal Simón, pobrecillo,
es hoy, lo mismo que ayer,
dócil a su amo, el Fraudillo.

A continuación