La sátira

¡Diarrea, diarrea!

Fray Josepho

Uno de los grandes logros de la Junta de Andalucía, tras tantos años de Gobierno socialista, es que el nivel educativo de la región está a la cola de España, que, además, es el país que está a la cola de los de la OCDE, según el informe Pisa.

Pues bien, Chaves ha pretendido maquillar esos pésimos datos con el ignominioso procedimiento de sobornar a los profesores andaluces (que cobran bastante menos que sus colegas catalanes, vascos y de otras comunidades) para que aprueben a más alumnos. Apoyado por los sindicatos del pesebre, CCOO y UGT, y por otros dos sindicatos minoritarios y pasteleros, como ANPE y CSIF, ha promulgado una “orden de incentivos” vejatoria y degradante.

Pero no le ha salido bien: alrededor de un 80% de los IES (Institutos de Enseñanza Secundaria) han rechazado el soborno, según informa la Asociación de Profesores de Instituto de Andalucía (APIA), que es el sindicato que ha encabezado la rebelión. Nos congratulamos de que en Andalucía no esté todo perdido.

Con estos datos, fray Josepho, tras sufrir una especie de lamentable transmutación friki, le ha puesto letra a una música conocida por todos.

¡Diarrea, diarrea!
¡Diarrea, diarrea!

La orden de incentivos
mola mogollón;
la aplican en la Junta
pa la educación.

Dale su incentivo
a esa profesora,
que con incentivo
aprueba y colabora.

El incentivo
lo paga Manuel Chaves;
te pone vaselina
pa que entre bien suave...

Le mola a Comisiones,
le mola a la Ugeté,
le mola a los que cobran
por mimar a don Manué.

¡Diarrea, diarrea!

Con el incentivo
me suelto y me desfogo:
me lo recomienda
el psicopedagogo.

Agarra el incentivo
que te da la Junta:
trinca la pasta
y no hagas preguntas.

Les mola a los de ANPE,
les mola en el CSIF:
su pompis se licúa
de goce y frenesí.

Lo cobran en Primaria
y en Bachillerato;
lo cobra el liberado
de cada sindicato...

Y el incentivo se cobra así:

¡Uno!: El mandamás.
¡Dos!: El pesebrito.
¡Tres! El mamonaso.
¡Cuatro!: El corruptor.

Trinca el incentivo,
trinca el incentivo:
lo trincan los que viven
del fracaso educativo.

Tríncalo y aprueba,
ya verás qué risa:
a ver si maquillamos
el informe Pisa.

Lo trinca el mediocre,
también el gandul,
lo trinca todo el mundo,
pues lo dice el Canal Sur.

Lo trincan en los coles,
lo trincan en los IES,
y del que no lo trinque,
mi amol, no te fíes.

Lo trincan los sociatas
poniéndose medallas
y al de Apia le dicen:
“¿Por qué no te callas?”

Lo trincan por la cara,
lo trincan por decreto,
no importa que el alumno
se quede analfabeto.

¡Diarrea! ¡Diarrea!
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