Dejen en paz a los críos

Fray Josepho

Los planes para vacunar de covid a los niños y adolescentes están en marcha. La ministra Celaá ya lo ha anunciado. Sí, Celaá, la que decía que los hijos no pertenecen a los padres.

Pero para ser justos, en este caso no es solo Celaá, ni el gobierno. Varias CCAA de todo pelaje ya han anunciado que la vacunación en el tramo de 12 a 17 años será en agosto. Y que en septiembre empezarán a vacunar a los menores de 12. Aquí no hay debate entre los distintos partidos. Ni siquiera Vox entra en el asunto.

Personalmente no entiendo que se quiera inocular a niños y a jóvenes (de unas edades que prácticamente nunca, en términos estadísticos, padecen con síntomas graves esta enfermedad) con unas vacunas que se han elaborado, ensayado y distribuido en pocos meses. Y que además tienen solo una aprobación de emergencia.

Algunos argumentan que se trata de proteger a los mayores. Pero digo yo: ¿hay que proteger de un posible contagio por parte de los jóvenes a unos mayores que se supone que ya están vacunados? No lo entiendo. Y más cuando, según nos dicen, estas vacunas no sirven para evitar los contagios, sino para reducir los casos graves de la enfermedad.

En fin, por eso he escrito este ovillejo.

—¿Qué dicen? ¿Que los protegen?
—¡Dejen!

—¿Cómo gozar de solaz?...
—¡En paz!

—¿Y a quién meten en sus líos?
—¡A los críos!

Pues a mí estos desvaríos
de inocular al menor
me parecen muy sombríos.
Se lo pido por favor:
¡dejen en paz a los críos!

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