La sátira

De los árboles

Fray Josepho
El viernes pasado asistí  en Málaga a una conferencia de Luis del Pino, que estuvo soberbio, como siempre,  y después tuve la ocasión de cenar con él y con un nutrido grupo de peones negros  malagueños. Pasamos un rato estupendo que me empeñé en estropear recitando a los postres este soneto.
 
Del olivo, la paz y la esperanza;
del roble, la maciza fortaleza;
del sufrido alcornoque, la dureza,
y del laurel, el triunfo y la pujanza.
 
De la rugosa encina, la confianza;
del cerezo, el lirismo y la belleza;
del extraño pinsapo, la entereza,
y del almendro, el tino y la templanza.
 
De la palmera, el sol y la alegría;
del ciprés, la quietud del cementerio;
del abeto, las blancas Navidades.
 
Del Olmo, la indecente cobardía;
del siniestro Manzano, el gatuperio.
Y Del Pino, el valor y las verdades.
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