Con Sabino Arana, Podemos

Fray Josepho

El Aberri Eguna, festividad que celebran los nacionalistas vascos, conmemora la revelación que tuvo Sabino Arana el Domingo de Resurrección de 1882. Ese día, el fundador del PNV se dio cuenta de que no era español. Así lo relata él mismo:

Disipáronse en mi inteligencia todas las sombras con las que oscurecía el desconocimiento de mi Patria, y levantando el corazón hacia Dios, de Vizcaya eterno Señor, ofrecí todo cuanto soy y tengo en apoyo de la restauración patria... Y el lema Jaungoikua eta Lagizarra se grabó en mi corazón para nunca más borrarse.

Pues bien, 136 años después, el partido de Pablo Iglesias se une al partido del reaccionario, xenófobo y racista Sabino Arana Goiri en la celebración del Día de la Patria Vasca.

Y es que la gente corriente es así.

De aquel Sabino Arana, tronado vizcaíno,
más loco que una cabra (no sé si que un cabrón),
nos dicen sus hagiógrafos que halló su Buen Camino
en el Domingo Santo de la Resurrección.

Pues ese mismo día notó como un chispazo.
Y vio, tras una nube, salir de pronto el sol.
Un estremecimiento corrió por su espinazo.
Y tuvo la certeza de no ser español.

El sol volvió a ocultarse de nuevo tras la nube.
Pero él ya estaba preso de la Revelación:
debía cuanto antes fundar el PNV,
crear una bandera y hacer una nación.

Pues bien, desde aquel día ya pasa un siglo largo.
Ya tienen ikurriña, batúa y ETB.
Ya tienen Estatuto. Y sienten, sin embargo,
que siguen oprimidos por nuestro sucio pie.

Pero hoy ya les sonríe de nuevo la fortuna
de ver cómo Podemos conecta con su plan.
Y de que concelebran el santo Aberri Eguna:
la fiesta del delirio quimérico del clan.

Podemos, por lo tanto, los quiere y los abraza.
Se sienten hermanados (quizás en el rencor).
Y exultan todos juntos, retoños de la raza
que reveló Sabino, su augusto fundador.

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