Podemos: ¿susto o muerte?

Fray Josepho y Monsieur de Sans-Foy

Las desavenencias mediáticas entre Pablo Iglesias y su (hasta ahora) fiel Errejón han sido un filón informativo durante toda la semana: al parecer, Iglesias está por el palo y Errejón, por la zanahoria, Pablo quiere sonar a Bruce Springsteen, mientras Íñigo, siempre tan redicho, preferiría un partido "más predecible y menos sexy". (Algo entre Silvio Rodríguez y Jose Luis Perales).

Nuestros poetas se arremangan para ejercer de médiums, dando voz a sendos campeones de la verdadera Izquierda:

HABLA ÍÑIGO
por Fray Josepho

He sido tu discípulo devoto.
Tu acólito más fiel. Tu marioneta.
La sombra de tu enérgica coleta.
Tu adjunto, tu edecán, tu copiloto.

He sido el suspensorio de tu escroto.
Aquel que te pasaba siempre el peta.
El masajista atento del atleta.
La réplica después del terremoto.

He estado junto a ti desde el estreno.
He sido tu Crispín, capitán Trueno.
Y siempre a tus deseos me acompaso.

Pues eso, Pablo, en fin, que soy tu amigo.
Por una vez, en serio te lo digo,
no seas tan soberbio y hazme caso.

HABLA IGLESIAS
por Monsieur de Sans-Foy

Te falta madurez, te falta garra...
Convéncete, Errejón: yo no me excedo.
Tú sólo eres galán estando pedo,
y a mí, la juventud se me espatarra.

No sueñes con molar sin ser macarra.
En esta profesión, si no das miedo,
serás un Corleone tipo Fredo,
un lúcido suicida, como Larra.

Tu torpe inexperiencia no recuerda
que el pánfilo votante de la izquierda
se pesca con arpón, no con palangre.

Si aspiras a mandar sobre estas gentes,
no trates de poner paños calientes:
a España hay que azotarla hasta que sangre.

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