El postureo de Pedro

Fray Josepho y Monsieur de Sans-Foy

Pedro Sánchez se sabe guapo. Y sus asesores de imagen aprovechan la guapura y el narcisismo del presi para promocionarlo. Primero fue el vídeo en el que hacía running y estiramientos en los jardines de la Moncloa. Luego, la foto de las gafas oscuras en el avión, estilo Kennedy en el Air Force One. Después, la de las manos. Las manos del presidente. Esas manos que marcan la determinación del Gobierno.

El caso es que hoy nuestros poetas no discrepan. Lo que hacen es augurar cuáles van a ser las próximas fotos de Pedro Sánchez. Ustedes, amables lectores, también pueden hacer sus apuestas.

SANCHIFICADO SEA SU NOMBRE
por Monsieur de Sans-Foy

¿Y qué culpa tiene el pobre
Pedro Sánchez de mi alma,
si le adoran los fotógrafos
y le idolatran las cámaras?
Y es que tiene esa sonrisa
natural, discreta y pánfila,
del que nunca ha roto un plato
ni ha pelado una castaña.
(Porque a Pedro se la pelan,
que por algo es un jerarca).

Y por eso su Gobierno,
que es de muy poca sustancia
y no tiene más apoyos
que escorpiones y pirañas,
va a ser una divertida
sucesión de fotogramas:

en la tumba del Caudillo,
una vez desalojada,
se retratará en cuclillas,
que es la pose de hacer caca.

Por dar cancha a los indepes,
que están siempre a la que salta,
una foto en la Cibeles,
con camiseta del Barça.

Otra en Ceuta o en Melilla,
manejando una cizalla
para abrir de tapadillo
las costuras de la valla.

Otra foto, con Urkullu,
facturando para casa,
entre vítores y aplausos,
a los últimos etarras.

Y la foto del verano,
en las dunas de Doñana,
dando el brazo a Ángela Merkel
y cremita por la espalda.

MI APUESTA
por Fray Josepho

El vértigo fatal del postureo
irremisiblemente te ha atrapado.
Te pirras por mirarte retratado
y por verificar que no eres feo.

Precisas del diario regodeo
del espejito mágico, tu aliado.
Te sientes complacido y halagado
con ese narcisista coqueteo.

Como dice Sanfuá, que es mi colega,
en esta temporada veraniega
de foto en foto irás pegando tumbos.

Y me apuesto una gónada a que sales
marcando en la toilette abdominales,
con el pelo revuelto y en gayumbos.

A continuación