Desfile 12 de octubre

Yo quería ir al desfile, pero...

Federico Jiménez Losantos
Una cosa debo reconocerle a Zapatero: desde que está en el Gobierno me invitan a todos los saraos, eventos, desfiles y paradas oficiales, mientras que en los tiempos de gloria de mi presunto amigo Aznar sólo me invitaban a callarme o a aplaudir el soberbio cortejo de los paladines, Albertos incluidos. Cuando las cañas se tornaron lanzas volvimos los de casi siempre a defender al PP, pero, ay, por culpa del “fuego amigo” monclovita quedábamos cuatro gatos. Volví a la Moncloa a despedirme, un día de Aznar y otro de Revel y ahí terminó la cosa. Luego vinieron el 11-M, el 13-M y el 14-M. Y Zapatero. Desde entonces, España no va bien, aunque a mí me tratan mejor. Y, la verdad, por aquello de hacer patria me hubiera gustado ir al desfile militar de la Castellana, pero...
 
Pero. Teniendo invitación del Rey y del Gobierno debería acudir a la tribuna, porque sería un desaire ir a la calle. Claro que después del desaire de los Príncipes de Asturias al Arzobispo de Pamplona en la Universidad de Navarra debería solidarizarme con el accionista mayoritario de la COPE y no hacerme la foto con los que se niegan a que los fotografíen en tan desagradable compañía. No es que uno valga mucho, pero... la COPE significa algo. Bastante, diría yo, así que no puedo. Vamos, que no debo. Lástima.
 
También habría ido por acompañar a los familiares de las víctimas del terrorismo y de los caídos de nuestros ejércitos en las distintas guerras del mundo, pero... estar en la misma tribuna que los socios de Rovireche, el socio de la ETA en Perpiñán, me parecería una ofensa para las víctimas del terror. Y después de nuestra deserción de Irak, de echar abajo toda la política exterior de Aznar, con la que estaba de acuerdo, y de expulsar a los norteamericanos del desfile de la Hispanidad, tampoco me parece intelectual y moralmente aseado asistir en tribuna al desfile político-militar. Qué pena.
 
En realidad, lo que a mí me apetecería es ir con los de Nuevas Generaciones del PP, que supongo que son los que están enviando SMS para acudir al desfile con banderas españolas y símbolos de los USA, desde banderitas a chapas y sudaderas con las barras y estrellas de nuestros antiguos aliados norteamericanos. Pero acabaríamos silbando a las tropas de Chirac. Y el desaire al Rey, a ZP y al Estadista de Barcelona, el socio del de Perpiñán, sería demasiado ostensible y afrentoso. Total, que si voy a la tribuna con una escarapela con los colores de los USA, mal. Y si voy con los del SMS a la calle, que es lo que me pide políticamente el cuerpo, peor. A ver si el año que viene. Éste, no.
 
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