Siete razones más para seguir en Irak

Federico Jiménez Losantos
 
 
Es previsible que los medios de comunicación que hicieron del antiamericanismo barato y del antiaznarismo caro su única línea editorial durante los prolegómenos, la guerra y la posguerra de Irak, pidan ahora la retirada de las tropas españolas señalando los siete cadáveres de los soldados españoles muertos. Y es también previsible que los partidos de izquierda que se lanzaron a la calle para echar del Poder a la derecha a la que no pueden ganar en las urnas, acompañados por los titiriteros filósofos y jaleados por esos medios de comunicación demagógicos e irresponsables, síntesis de lo peor de la izquierda clásica y la derecha antigua, vuelvan a emitir trenos y graznidos abandonistas en el Parlamento.
 
No sabemos si la opinión pública española, que ya ha visto estos alardes de falso dolor por los muertos y de verdadero rencor a los vivos con la excusa de los militares muertos por accidente o en emboscadas del enemigo en Afganistán y en Irak se dejará conmover por los políticos de lance y los medios antiamericanos y, por ende, antigubernamentales que forman una mayoría aplastante en España. Es de esperar que no aunque quepa temer que sí. Pero todo dependerá de cómo desarrolle el Gobierno su estrategia informativa y argumental y de cómo reaccione la familia militar ante estos siete muertos más, muertos de verdad en una guerra que siempre fue absolutamente en serio.
 
Los que hemos apoyado al Gobierno en su política contra el terrorismo islámico, y contra todo Estado que represente un peligro para los países occidentales, como era el caso de Afganistán e Irak, los que creemos que quienes dicen que las tropas españolas deben volver a casita desprecian a los militares vivos y muertos, al Gobierno legítimo y a los iraquíes que tratan de edificar un régimen distinto al genocida de Sadam Husein, creemos que los siete muertos en la guerra de Irak son otras tantas razones para seguir en ella hasta ganarla. Pero somos conscientes de que una Oposición sin perspectivas de llegar al Poder por las urnas y unos medios de comunicación que no perdonan a Bush ni a Aznar el mero hecho de existir harán cuanto esté en su mano para convertir esta guerra y cualquier otra en la que se defienda nuestra civilización en otro Vietnam, es decir, en una traición a los aliados y una utilización de los muertos militares para apuñalar por la espalda al poder civil y darle otra victoria al totalitarismo, comunista o islámico. No veremos nada que no hayamos visto ya. Pero debemos prepararnos para la repetición de los espectáculos más abyectos, políticos y mediáticos. Y para resistir, naturalmente.
 
 
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