¡Se van a enterar en Washington!

Federico Jiménez Losantos
Cuentan de un editorialista de "Arriba" que, a principio de los años cincuenta, durante la cruda posguerra y en el casi absoluto aislamiento diplomático que padecía el régimen de Franco, llegaba al diario falangista a media mañana, comentaba alguna noticia propia de la "guerra fría" y, enderezando sus pasos hacia el despacho donde le aguardaba la máquina de escribir, decía en voz alta: "!Se van a enterar en el Kremlin!". Y se ponía a la faena.

No ha cambiado mucho, aunque lo parezca, el periodismo español, sobre todo si se trata de los Estados Unidos de América. Al atavismo antiyanqui de la derecha anclada en el 98 se ha añadido la patología progre de la izquierda anticapitalista, para la que todos los males provienen del Imperialismo, con mayúscula, que incluso en los peores tiempos de la URSS era siempre y únicamente el de los USA. El resultado es que uno lee editoriales y artículos a los que sólo les falta como entradilla: "¡Se van a enterar en Washington!"

Siempre, pero más desde la caída del Muro, el candidato electoral que más gusta a los periodistas españoles es el que menor aprecio muestra por el sistema político, los valores y las costumbres de su país. Cuanto menos americano y más europeo parezca, mejor. Y como eso suelen parecerlo más los demócratas que los republicanos, hay que convertir al republicano en aviesa caricatura de "cow boy" y al demócrata en simpático mal menor. Eso, al principio. Cuando se acerca el día de las elecciones, hay editoriales en la prensa española mucho más decididos y feroces que en los propios comicios para elegir inquilino monclovita. Y se nos asegura muy rotundamente que la política exterior de Fulano será más pro-europea que la de Mengano. Cuando lo cierto es que la política exterior de los USA es cualquier cosa menos coherente en términos doctrinales y pese a que, en general, apenas tiene importancia en la decisión de voto de los ciudadanos estadounidenses.

Pero la obsesión con -o contra- todo lo norteamericano sí cotiza y de qué manera en la política europea, no digamos ya en la iberoamericana, así que entre hoy y mañana seguiremos viendo, oyendo y leyendo a los descendientes políticos del editorialista de "Arriba", cruzados con los del columnista de "Pravda", reprochar a los ciudadanos de Kentucky que voten poco, que lo hagan según sus intereses y que, además, no hagan caso de la prensa de Madrid. ¡Así les va en Washington!
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