Situación en las cárceles

Que echen a Gallizo y que vuelva Múgica

Federico Jiménez Losantos
Apenas dos semanas ha tardado en quedar en el más oprobioso de los ridículos la directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, y, por extensión, el ministro del Interior José Antonio Alonso. De dar prioridad –evidentemente ilegal y flagrantemente anticonstitucional– a los presos árabes o islámicos en los trabajos de la cárcel, hemos pasado a las redadas en las prisiones donde etarras y terroristas islámicos conviven en amor y compañía y brindan juntos por las masacres de españoles que provocan unos u otros. Sobre todo, otros, los islámicos, porque los etarras no atraviesan por su mejor momento. Pero, ojo, no atraviesan solos el desierto. Les están ayudando camellos de Lavapiés y todavía no sabemos si la masacre del 11-M la cometieron unos para otros, otros para unos, o unos para todos, que es lo que parece más verosímil.
 
Lo insostenible es mantener a un responsable en las cárceles y en Interior cuya política de cataplasmas ha sido crudamente desmentida por los hechos. Si Mercedes Gallizo quiere reinsertar islamistas, que se vaya a Marruecos. Tiene allí una amplísima población reclusa para experimentar, aunque no sabemos si Mojamé le facilitará el material humano necesario para el experimento. Mientras tanto, lo que podía hacer este PSOE que no da una a derechas (o lo que es lo mismo, que no acierta una) es recuperar a Enrique Múgica como ministro de Justicia e incluso de Interior, para volver a la eficacísima política de dispersión de etarras y de terroristas en general, que ahora debería alcanzar a los islamistas; es decir, sus aliados; es decir, sus cómplices.
 
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