Irak

Pruebas de terrorismo y de guerra química

Federico Jiménez Losantos
Son ya centenares, miles los trajes militares para guerra química que han sido incautados por los soldados de la coalición internacional en diversos lugares de Irak, empezando por escuelas y terminando por hospitales, que es donde se guarecen los heroicos soldados de Sadam. Son ya varios los terroristas suicidas que se han ido al otro barrio tratando de asesinar al prójimo. Y son muchos más los que desde Siria, Irak o Palestina han manifestado su empeño en morir matando infieles, que para los fundamentalistas musulmanes somos todos. El propio Carnicero de Tikrit, o sea, Sadam Husein, ha invitado a todos los asesinos suicidas del mundo musulmán a operar en el territorio todavía bajo su férula para impedir por unos días la victoria de los aliados. El líder laico y socialista, que dicen las izquierdas retroprogres de Europa, se pasa el día llamando a la Guerra Santa contra los infieles y el Gran Satán. Menos mal que no era fundamentalista ni tenía nada que ver con el terrorismo. ¡Si llega a ser y a tener!

Pero lo más comprometido para la cohorte de sadamitas europeos y americanos, que se han empeñado en negar que Sadam tuviera armas de destrucción masiva -nucleares, químicas o bacteriológicas– es que se vayan encontrando por millares los trajes militares para la guerra química. ¿Tiene alguna lógica que el ejército de Sadam tenga millares de trajes nuevos para la guerra química si no tuviera armas químicas y no estuviera dispuesto a utilizarlas? Ninguna. Siempre estuvo justificada la guerra contra Sadam y lo único que debería explicar Bush, pero el padre, es por qué no remató al sanguinario régimen de Bagdad en la I Guerra del Golfo. En el caso de que las objeciones de franceses y alemanes al ataque de los aliados contra su socio comercial fueran sinceras, deberían rectificar y reconocer que Sadam es un peligro químico y bacteriológico. Y que era preciso desarmarlo.

Pero, claro, ¿tiene alguien alguna duda sobre la sinceridad de franceses y alemanes y rusos y chinos al negar la necesidad de combatir a Sadam Husein? Ninguna. Siempre ha estado claro, pero ahora empieza a estar clarísimo.
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