Opinión

¿Por dónde hay que agarrar al PSOE?

Federico Jiménez Losantos

Hay que agradecerle a Carod Rovira, el nuevo caudillo del separatismo catalán, la cortesía intelectual de la claridad, al menos en los propósitos. El resto de sus aportaciones intelectuales se mueven entre la estafa y la trola, pero las intenciones son de una nitidez diamantina. Quizás lo único que requiere alguna precisión mayor es la frase que acaba de emitir en una de sus infinitas entrevistas acerca de la posibilidad de que el PP no obtuviera la mayoría absoluta o no lograra el apoyo de Coalición Canaria o CiU para la investidura de Rajoy: "sería la oportunidad de agarrar al PSOE por dónde hay que agarrarlo y hacer el cambio de régimen democrático en defensa de la democracia y de la plurinacionalidad".

Da la impresión de que lo que este infatuado personaje entiende por plurinacionalidad es que Cataluña es o debe ser un Estado nacionalísimo y monolingüe, mientras que los que lo rodean, llámense España, Francia o Unión Europea, no deben pasar de cáscaras estatales plurinacionales que al señor Carod le resulten "simpáticas", es decir, irrelevantes. Desconocemos si en la plurinacionalidad que preconiza ERC y a la que pretende asociar al PSOE cabe siquiera como hipótesis la existencia de la nación española y los derechos de los españoles de nación, empezando por los lingüísticos y culturales. Si es así, incluso descontando de la España actual y multisecular todas las nacionalidades que se le ocurran, vascas, gallegas y demás, el Estat Catalá de ERC deberá ir preparando la doble nacionalidad y los derechos lingüísticos para buena parte de la población, aunque tal vez se plantee un régimen de apartheid al modo surafricano. Estaría más cerca de su política y de la propia realidad autonómica heredada de Pujol, aunque sea difícilmente asumible por cualquier PSOE, por muy arruinado que esté.

La única incógnita que plantean las declaraciones de Carod es por dónde hay que "agarrar" al PSOE para "agarrarlo" realmente y hacerle asumir un "cambio de régimen" muy "democrático" pero en contra de la media España que vota al PP y que, de momento, parece que mantiene su intención de seguirlo votando. Metáforas genitales aparte, da la impresión que Carod entiende que al PSOE hay que agarrarlo por el Poder, por ese afán suyo de llegar al Poder como sea, con quien sea y a cambio de lo que sea. Y como tiene tan cercano el mecanismo de agarrar a Maragall, qué duda cabe de que no habla a humo de pajas. Despejada esa incógnita, y ya puestos a aclarar el futuro inmediato de cuarenta y dos millones y medio de españoles que andan insomnes y con la boca abierta esperando a ver qué piensa hacer con nosotros el medio millón de ERC, nuestros amos políticos, el estadista Carod debería aclararnos qué futuro tiene asignado a la Monarquía Española. Como hablando se entiende la gente, a ver si nos enteramos.

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