¡Peligro! ¡Vuelve el verbo "asumir"!

Federico Jiménez Losantos
Al oír que el Gobierno "asumía" el problema político de las vacas locas, un escalofrío ha recorrido el espinazo de los ciudadanos que no se resignan a la condición de reses electorales. Han sido muchos años oyendo decir a Felipe González que "asumía" los delitos más atroces cometidos por su partido y su gobierno, lo cual significaba que por esos delitos no pasaba nada y que en cualquier caso el Gobierno del PSOE estaba dispuesto a impedir que pasara algo. "Asumir" en felipañol clásico significa "ahí me las den todas", con una segunda acepción dirigida a los medios informativos: "y si insistes en pedir responsabilidades, te vas a enterar". Bueno, pues de momento el vicepresidente primero desempolva el verbo asumir y lo hace a propósito de una comisión interministerial que no quiere presidir. Como felipismo aplicado, no cabe pedir más. Vamos a ver ahora qué medio de comunicación tiene la culpa de que vayan saliendo "vacas locas" y que sigan escaseando los ministros cuerdos.

Si Ansón --sector Luis María-- no resucita la conspiración de periodistas y políticos contra el Gobierno será porque el Alzheimer ha avanzado ya demasiado en su cerebro, proceso del que "La Razón" ofrece cada día pruebas dramáticas. Pero siempre habrá un ansón para un descosido, sobre todo si el zurcido es al contado. De un momento a otro se empezará a atacar al PSOE por su deslealtad al sistema y dentro de diez o doce vacas se dirá que algunos periodistas ponen en peligro la democracia. O la salud pública, que metafórica y políticamente significa lo mismo demasiadas veces.

Si el hecho de que Rajoy "asuma" una responsabilidad trasladándosela a su subsecretaria prueba la vigencia del verbo "asumir" en su acepción felipista, que no se haya destituido a nadie muestra que, como siempre, el problema del poder mal entendido, o bien entendido pero de forma abusiva, radica en las colinas de la Moncloa. El día en que Aznar pronuncie en público el verbo "asumir " sólo nos quedará esperar a un par de divorcios o de esposas abandonadas para comprobar que una nueva saga de corrupción ha empezado. Habrá comenzado antes, pero por experiencia sabemos que se acerca el día en que los políticos empiezan a conjugar el verbo "asumir". Naturalmente, para no asumir absolutamente nada. En frase de Almodóvar, nuevo huésped monclovita, está el Gobierno Aznar "como vaca sin cencerro". Y se le nota.
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