O Felipe, o Nicolas (¡otra vez!)

Federico Jiménez Losantos
La crisis desatada por Odón Elorza en el Ayuntamiento de San Sebastián es inseparable de la crisis interna que viven los socialistas españoles, especialmente los socialistas vascos, y de rebote el Pacto Antiterrorista. De alguna forma, es la consecuencia del triunfo de los nacionalistas en las pasadas elecciones autonómicas, que produjo en el sector más felipista del PSOE y especialmente el diario polanquista, con Cebrián a la cabeza, una reacción tan abyecta en lo moral como peligrosa en lo político. Es una coincidencia, pero no una casualidad, que pocas horas antes de que Odín aprovechara la ausencia de María San Gil para comunicar su “despido” a los cinco concejales donostiarras del PP, González y Cebrián –que ahora hasta escriben juntos, aunque no precisamente literatura– defendieran en Madrid ese pacto del PSE-PSOE con el PNV que, en la práctica, supone dinamitar el Pacto Antiterrorista que hasta ahora ha sido la única aportación valiosa y original de Zapatero al frente de la Oposición.

Desde que Polanco pactó con Arzallus el desarrollo de sus negocios de prensa y televisión en el País Vasco –suplementos dominicales, Localia TV, un nuevo diario guipuzcoano– los intereses de PRISA, las ideas de progre revenido de Cebrián y la inagotable sed de venganza de “Rencor” González son una sola y misma cosa. Y encuentran en el sector más acobardado o más entreguista del PSE, con Odín a la cabeza y Eguiguren como vicecebrián teórico, la herramienta para dinamitar no sólo el pacto PP-PSOE sino el consenso básico sobre el futuro de la nación española del que el Pacto es efecto pero no causa. Parece increíble que tan pocas personas puedan causar tanto daño, pero es que estos tres, como el propio alcaldillo de San Sebastián, tienen poder y además representan errores y aberraciones teóricas largo tiempo vigentes en la izquierda española. Si Zapatero quiere enmendarlas –y por tanto enmendarse– tendrá que elegir entre Felipe y Nicolás, que parece una maldición inevitable en el socialismo español.

La dirección actual del PSOE deberá dejar de jugar al equívoco con Maragall, Beiras y demás asimetrías, y tendrá que liquidar a Elorza para que tome nota Eguiguren y para que se enteren González y Polanco de quién manda en el PSOE. Si el que manda es Mister X, la cosa estará resuelta. Ya anteriormente, entre Felipe y Nicolás, ganó Felipe. Si sigue ganando, adiós Nicolás Segundo. Y adiós José Luis Primero.

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