Nace el MPE (Ministerio del Propietario Escarmentado)

Federico Jiménez Losantos
Nunca apreciarán bastante los dirigentes del PP la lotería que supone tener enfrente a los dirigidos del PSOE. Cualquier metedura del pata popular queda disimulada, dignificada y resulta digna de consideración cuando llega la alternativa socialista. Pensábamos que la cuota de majadería en materia de vivienda había quedado más que agotada por la genial idea de Rato de la policía de viviendas vacías, que pondría en el mercado de alquiler dos o tres millones de viviendas mediante la eficaz detección policial de las habitaciones no usadas y la correspondiente sanción fiscal y acaso penal por no exponerlas a la lotería del inquilinato indómito. La idiotez, genuinamente centrista, del protosucesor monclovita ha caído rápidamente en el olvido. Incluso el ministro de Justicia tiene casi a punto la reforma legal que garantice eficaz y rápidamente los derechos del propietario frente al inquilino, lo que sin duda redundará en la ampliación del escuálido parque de pisos alquilables.

Pero una vez más, y ya van seiscientas diecinueve mil trescientas catorce, al PP lo ha hecho bueno el PSOE. La última ocurrencia de Cristina Narbona, esa afable cuanto disparatada gerente de la cosa inmueble en Ferraz, es que sean empresas públicas las que gestionen esos pisos que se empeñan en llamar vacíos, cuando no se sabe muy bien en qué consiste estar llenos ni dónde reza que para comprar un piso hay que habitarlo en todas y cada una de sus habitaciones todos y cada uno de los días del año. Como no hay ninguna empresa pública dedicada a semejante tarea y como piensa emprenderla con tres millones de viviendas supuestamente “vacías”, está claro que del numen colectivista acaba de nacer una nueva criatura burocrática, un nuevo ministerio, porque no cabe pensar en menos con la gigantesca tarea que tiene por delante, y cuyas siglas podrían ser MPE, o sea, Ministerio del Propietario Escarmentado. De paso, puesto que es una iniciativa de corte represivo y tinte carcelario, podría incluír la gestión de Instituciones Penitenciarias, trasegando reclusos e inquilinos de mansiones en celdas y viceversa. Ya puestos, acabemos con el hacinamiento en los centros penitenciarios. Casi, casi gratis.


A continuación