Les ha faltado llevarse a Los del Río

Federico Jiménez Losantos
Fuimos demasiado optimistas al creer que nos estábamos deslizando aceleradamente hacia formas políticas caribeñas, entre panameñas y venezolanas, entre el difunto Torrijos y el Gorila Rojo. En realidad, la España de ZP, que es la de González y Polanco, apuesta su futuro, que si les dejamos será el nuestro, a la recalificación del Rif. Instalados en una estribación del Tercer Mundo, bajo la protección francesa y con la coartada o alibi de dos monarquías que se tratan de “primas” sin ser ni familia, nos espera un futuro de freno y marcha atrás. Adiós a los USA, volvamos a Francia; adiós al mundo anglosajón; volvamos a nuestra tradicional amistad con los países árabes. No deja de ser un homenaje a Franco.
 
Pero en el viaje oficial a Marruecos, de Estado, de Gobierno y no sé si de régimen, les ha faltado una cosa que acaso estén aún a punto de remediar. Echamos en falta a Los del Río, para alegrar las noches del desierto en los braseros de las jaimas. Yo creo que con una vibrante actuación de los heraldos diplomáticos del europeísmo rifeño, que es el nuestro, podía restañarse aquella herida abierta por Chaves cuando dio por Canal Sur en directo nada menos que el referéndum para la independencia del Sahara, cosa que molestó mucho a Mohamed. Con los Morancos como teloneros, Los del Río podrían promover un referéndum multiétnico donde españoles y marroquíes votáramos por unanimidad la incorporación a Europa, siempre, naturalmente, con permiso de Francia. Y que lo retransmita en directo CNN+.
 
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