Lágrimas de cocodrilo, presupuesto de pena

Federico Jiménez Losantos
Como vivimos una democracia superficial y tele-epiléptica, de espectáculos visuales y calentones virtuales, con poca reflexión y mucha emoción, todo baratito y rápido, ahora resulta que la opinión pública y la clase política han caído en la cuenta de que nuestros militares están mal tratados, que por eso han muerto en Turquía sesenta y dos militares y que, para evitar que la tragedia se repita por falta de medios económicos, hay que tratarlos a partir de ahora con decoro y dignidad, para que no les falte "de ná".

Pero les falta "de tó". Y les falta porque España ha renunciado a tener una política de Defensa digna de ese nombre, porque tiene un presupuesto para nuestros ejércitos realmente de pena y porque la demagogia pacifista de la mayoría de los medios de comunicación ha calado en la clase política con los efectos que a la vista están. Un antimilitarismo de corte soviético, un pseudopacifismo de estilo sesentayochista y un complejo patológico, a derecha e izquierda, por ser y parecer españoles han convertido a las Fuerzas Armadas en un gueto profesionalmente muy cualificado pero económicamente deshauciado.

Es triste que sólo con sesenta féretros debajo se honre por televisión a la bandera nacional como merece. Y es más triste aún que los políticos que han venido negando hasta el último euro "para la guerra" se pongan ahora el uniforme de plañideras patrióticas para arrojarle, también, estos muertos al Gobierno del PP. Es siniestro que Zapatero, el del "no a la guerra, a cualquier guerra, a todas las guerras", y por tanto el del no a todos los ejércitos, se escude en los muertos de uniforme para escapar del fiasco electoral, que él quiso celebrar en clave antimilitar y antibélica. Y es criminal que los que en IU han apostado por destruir a España del brazo de ETA y el PNV utilicen también estos muertos para su particular entierro. Menos lágrimas de cocodrilo, más seriedad nacional y en los próximos Presupuestos esperamos a la opinión pública. A ver cuánto sube el presupuesto de Defensa.
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