La Caja C de Podemos o el capitalismo de camaradas

Federico Jiménez Losantos

A los periodistas les cuesta asumir que el comunismo es, en última instancia, robarles todo a todos, y quedárselo ellos en nombre del pueblo. Así que cuando apareció en Forbes la Cuenta del Comandante en Suiza, que acreditaba que Fidel Castro era el más rico que Cuba y uno de los más ricos del mundo, mirasen a otro lado. Pero en Memoria del Comunismo he documentado cómo todos los líderes comunistas sin excepción, de Lenin a Maduro, se hicieron con un gigantesco patrimonio en el Poder; y se las arreglaron para vivir sin trabajar, a costa de algunos, antes de forrarse robando a todos. El tovarich Iglesias no es una excepción: sólo actualiza el castizo capitalismo de amigotes y lo dignifica como Das Gut Kapital. El capital es bueno en manos comunistas. En otras manos, es muy perjudicial.  

Los números negros y el tuiterismo rojo 

No se sabe si era legalmente obligado o ha sido una forma de apoyar a Gabilondo, que falta le hará con Irene Lozano cerca, pero la publicación del patrimonio de los diputados en Cortes supone un golpe durísimo para el candidato de la clase obrera a la Comunidad de Madrid. El Mundo tituló: "Pablo Iglesias multiplica su riqueza por seis desde que es político. Admite tener un patrimonio de 352.000 euros cuando en 2014 era poco más de 60.000. Irene Montero disfruta de un capital aún mayor: 443.000 euros". 

Ramón Espinar, otrora hombre fuerte del podemismo y que gracias al tráfico de influencias paternas y vía Caja Madrid, consiguió un piso de protección social que se apresuró a revender ganando 50.000 euros sin haberlo pisado, atacó en el mejor estilo comunista. Dos tuits bastaron para alertar sobre el origen de la súbita riqueza de los marqueses de Galapagar: 

"Iglesias es una persona honrada y honorable. No creo que nadie lo dude. Podemos tiene que asumir que forma parte del juego democrático que, si tu líder entra en política en 2014 con 45.000 euros y sale en 2021 con un patrimonio de 800.000, te pregunten por eso. Y no pasa nada".

"Irene Montero entró en política con 6.000 euros en la cuenta. Hoy declara otros 800.000 euros. Nadie piensa que haya nada raro, por supuesto. Pero explicar estos incrementos patrimoniales en fundamental para poder exigir a los demás transparencia". 

Y remató con este otro, de burla, mofa, rechifla y masticada venganza: 

"Así que ofenderse mucho por pedirle a los nuestros que expliquen grandes incrementos de patrimonio es sectario y miope".

¿Qué suena peor: lo de "grandes incrementos de patrimonio" o "los nuestros"? ¿O que "los nuestros" de ayer consideren "ajenos" a los de hoy? En todo caso, lo que se vislumbra es que la lucha entre facciones podemitas continuará, en la tradición cainita del trotskismo o del maoísmo frapero. Si el PSOE y las derechas saben soplar sobre esas ascuas, arderá la pradera. Recordemos que Espinar se fue de Podemos, según dijo a Fray Ferreras, porque tanto Iglesias como Errejón "querían romper el partido". Así fue. Y en un primer momento, Vistalegre II, Iglesias destrozó a Errejón. Carmena lo rescató, aunque lo abandonó en víspera de las Generales. Pero mientras el marquesado se asentaba, el proyecto comunista dependía del Gobierno y los separatistas. Y el fracaso de las mociones de censura hace que, dos años después, se vislumbre la revancha de Errejón y Tania Sánchez, la verdadera secretaria general de Más Madrid, que debería llamarse Menos Iglesias. 

¿Pueden denunciar Errejón y Tania? 

No sabemos si, cuando cayó Errejón, regía ya el fértil sistema de sobresueldos en la cúpula de Podemos denunciado por la abogada de la formación comunista Carmona. Hasta ahora, Errejón no ha dicho nada, aunque todo en él parece ahora cosa muda, una sombra a la sombra de las mujeronas de su partido, todas de armas tomar y ninguna relevante. Si Isa Serra, pareja de Juan del Olmo, estaba calentando el lugar de Pablo e Irene, la pistolera Mónica está actuando en lugar de Tania Sánchez, que intenta evitar que se le acuse de lo inevitable: la venganza de la mujer despechada. Nadie que conozca el episodio de la columna se lo reprocharía, así que es más lógico que intente que no se recuerde el tremendo, inolvidable caso de corrupción en Rivas Vaciamadrid, con Tania presente en la adjudicación de un montón de contratos a su hermano, bajo la sombra política de su padre. Probablemente por eso, ni Errejón ni Tania han hablado hasta ahora. Pero la campaña será larga y dura, y a poco que se avive la oposición, lo harán. 

El hilo del ovillo: los seguros 

Aunque como avanzaba este sábado Libertad Digital, el patrimonio de los diputados se calcula en bruto, no restando el debe del haber, y es necesaria una auditoría sistemática de todas las declaraciones, para que no se camufle en la familia las posesiones reales del o la representante popular, hay en la declaración de los marqueses puntos ciegos, por lo reciente de su fortuna y lo inverosímil de su capacidad de ahorro. Luca Constantini, inspector jefe y zahorí supremo de las alcantarillas podemitas, ha señalado el punto ciego en los datos patrimoniales de Iglesias y Montero: los seguros y pensiones. 

187.000 euros, aparte de cientos de miles de patrimonio declarado, son incompatibles con el ingreso tasado por los estatutos, que no debería superar en tres veces el salario mínimo, dejando el resto para el partido y donaciones. Tiene que haber otra fuente que no sea la del sueldo oficial, ni la Caja B de los sobresueldos, denunciada en sede judicial y en proceso de investigación; ni siquiera Neurona, la caja B particular de Monedero. 

Los seguros de vida y pensiones nos orientan hacia el Oriente Rojo Dorado, la Caja C de los Comunistas fetén, el equivalente de la fabulosa Cuenta del Comandante. Es la más opaca de todas las cuentas, según cree la abogada disidente, se llama Caja de Resistencia, tenía 500.000 euros para supuestos cursos de formación y la controla Rafael Mayoral, que con Del Olmo e Iglesias forman la tríada masculina de Unidas Podemos, tres tíos con un emotivo hecho común: los tres fueron pareja de la jotía Irene. 

Atención a Triodos Bank  

Pero en todo fondo de procedencia dudosa, la investigación siempre encuentra una cuenta detrás de una cuenta detrás de una cuenta, etc. La caja detrás de la caja C, según ciertas fuentes que bien pueden ser las grandes animadoras de la campaña de Madrid, sería Triodos Bank, tras la cual está la Caja de Ingenieros de Barcelona, la caja-cajón del dinero podemita y que obsequió a los marqueses con el casoplón de Galapagar a mitad de precio, y, para pagarlo, les regaló una hipoteca que ningún banco daría a una pareja con recursos tan inestables como los políticos. Claro que, si la política es la comunista, es decir, la de robarles todo a todos, el riesgo es muchísimo menor. Y puede compensar. 

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