Eutanasia activa contra Zapatero

Federico Jiménez Losantos
La estrategia felipista de plantear la sustitución del PP en el Gobierno, no como una alternativa sino como una liquidación por derribo del sistema constitucional, sigue afianzándose en todos los terrenos, desde el puramente verbal hasta el institucional, económico y político. Lo de Chaves planteando ahora una fuga hacia adelante de tipo nacionalista en Andalucía es una demostración de que los felipistas no sólo están dispuestos a llegar hasta el precipicio cuando les parece sino que no vacilan en empujar por él a toda la Nación si les conviene para mantenerse en el Poder. Claro que desde Maragall o Chaves eso es jugar con ventaja. Para Zapatero, es la eutanasia activa.

Parecía imposible no ya superar sino acercarse al prodigio de insensatez criminal del PSOE en los años treinta, cuando secuestró la II República, atentó contra ella al perder las elecciones de 1934 y finalmente en 1936 la convirtió en guerra civil para instaurar un Estado totalitario al modo soviético, con Largo Caballero como "el Lenin español". Pues bien, en otra escala pero con no menos peligro, setenta años después el PSOE vuelve a poner en jaque al Estado y a la nación españoles con un plan que aprovecha el terrorismo etarra y el empuje separatista para echar del poder central a la derecha achacándole una incapacidad de "diálogo" o una idea de España carca, clerical, fascistoide y antidemocrática. La alternativa, claro, son ellos, los progres, que por volver a la Moncloa están dispuestos a vender la Nación. Siempre, claro, que eso les permita seguir vendiendo "El País".

A continuación